Ismael “El Mayo” Zambada reconoció su culpabilidad en los delitos que se le imputan y aceptó una condena de cadena perpetua. Sin embargo, solicitó que la ejecución de su pena se realice en un centro penitenciario médico, debido a la compleja situación de salud que enfrenta por su edad avanzada.

La petición, presentada por su abogado ante la Corte Federal del Distrito Este en Brooklyn, Nueva York, destaca la necesidad de que Zambada sea recluido en un establecimiento con capacidad para atender sus problemas médicos. Entre las opciones planteadas están centros médicos penitenciarios como FMC Butner, FMC Rochester o el Medical Center for Federal Prisoners en Springfield, todos ellos equipados para la atención especializada que requiere.

El documento explica que, aunque Zambada acepta plenamente que la sentencia que recibirá le impedirá cualquier posibilidad de liberación, su situación de salud aconseja evitar una cárcel de máxima seguridad que no disponga de la infraestructura necesaria para sus cuidados. El líder del Cártel de Sinaloa, de 76 años, hará esta solicitud formal como parte del proceso previó a conocer la condena que le impondrá el juez Brian Cogan.

La audiencia en la que se comunicará la pena está programada para los próximos días, y representa un contraste con los procesos judiciales de otros narcotraficantes extraditados a Estados Unidos, como Joaquín “El Chapo” Guzmán. La defensa subraya que la actitud de Zambada es distinta, pues ha asumido total responsabilidad por sus delitos, a diferencia de otros personajes del crimen organizado que enfrentaron juicios prolongados y combativos.