El municipio de Cajeme avanza en su transformación urbana gracias a las obras que supervisó directamente Javier Lamarque, presidente municipal, en diferentes sectores de la ciudad. Estas intervenciones buscan renovar la infraestructura básica y mejorar la calidad de vida de los residentes, con un enfoque en la rehabilitación de calles, drenaje y espacios de convivencia comunitaria.
En la colonia Benito Juárez, Lamarque constató la reparación y modernización del colector sobre la calle Zaragoza y la calle No Reelección, además de la pavimentación y construcción de guarniciones en vialidades cercanas. Estas tareas implican la sustitución de líneas de agua potable, drenaje y tomas domiciliarias con concreto hidráulico para beneficiar a más de 40 mil habitantes. Asimismo, confirmó que se continuará trabajando en la creación del Parque Cincuentenario, un nuevo espacio pensado para el esparcimiento familiar y el fortalecimiento del tejido social local.
El recorrido también incluyó la calle 300, entre Michoacán y Jalisco, donde se reemplaza un colector principal colapsado que afectaba el drenaje de al menos 10 colonias del sur de la ciudad. La instalación del nuevo sistema resolverá el problema del retorno y afloramiento de aguas negras, complementándose con trabajos en líneas de agua potable, conexiones domiciliarias, pavimentación y guarniciones que impactarán a alrededor de 100 mil personas de esa zona.
Durante esta visita, el presidente municipal dio respuesta inmediata a una denuncia ciudadana sobre una atarjea colapsada en la colonia México, instruyendo a la autoridad local para su pronta reparación. Además, en un gesto de cercanía, ayudó personalmente a vecinos a remolcar un vehículo hasta un taller mecánico, mostrando atención directa a las necesidades cotidianas de la población.
Finalmente, Lamarque supervisó los avances en la obra del teatro al aire libre de la Laguna del Náinari, con un progreso cercano al 75%. El proyecto contempla la rehabilitación integral del área, incluyendo la colocación de adoquines, la mejora del Discóbolo, la creación de zonas verdes y espacios peatonales. Se prevé que este lugar contribuye a fomentar el esparcimiento saludable y la convivencia familiar, convirtiéndose en un punto emblemático para la comunidad cajemense.

