La justicia federal decidió liberar a José Antonio Cortés Huerta, conocido como “El Titán” y señalado por el Gobierno como líder de una red delictiva relacionada con el huachicoleo. Esta resolución se dio luego de que una jueza de distrito concluyó que no existían pruebas suficientes para vincularlo a proceso penal, lo que invalidó las medidas cautelares impuestas durante la investigación.

La libertad de “El Titán” se basó en un amparo concedido previamente por un juez penal, que detectó irregularidades durante los cateos realizados en su domicilio. Estos procedimientos formaban parte de un operativo federal realizado en mayo que desmanteló una célula del Cártel del Noreste en Monterrey, donde también fueron arrestadas otras tres personas presuntamente vinculadas con la red de contrabando y comercialización ilegal de hidrocarburos.

Las autoridades federales presentaron a Cortés como colaborador directo de Roberto Blanco Cantú, alias “El Señor de los Buques”, quien enfrenta cargos por contrabando de combustible mediante ferrocarriles desde Estados Unidos. Además, “El Titán” estaba señalado por portación y posesión de armas de uso exclusivo del Ejército, lavado de dinero y delitos contra la salud.

Sin embargo, ante la falta de pruebas contundentes en la carpeta de investigación, la jueza María de los Ángeles Padrón Banda decretó un sobreseimiento parcial, a pesar de la resistencia del Ministerio Público. Esta decisión también elimina las restricciones legales que pesaban sobre Cortés durante el proceso, y marca un precedente en el contexto de la reforma judicial impulsada recientemente para combatir la corrupción.

Con esta resolución, ya quedaron en libertad los cuatro detenido en la operación federal realizada en diferentes municipios, aunque las autoridades federales mantienen su postura sobre la peligrosidad del grupo investigado y la relevancia del caso para la lucha contra el huachicoleo y el tráfico ilegal de combustible en la región.