La Arquidiócesis de México emitió un llamado para que el sufrimiento y la búsqueda de personas desaparecidas no se conviertan en una normalidad dentro de la sociedad mexicana. Aseguró que es fundamental mantener viva la memoria de quienes padecen esta situación y respetar su dolor como un llamado urgente a la justicia.

Este pronunciamiento coincide con la creciente visibilidad pública de las familias que buscan a sus seres queridos y con las frecuentes manifestaciones que estas realizan para exigir respuestas y apoyo institucional. La iglesia exhortó a las autoridades y a la sociedad en general a no minimizar ni trivializar este grave problema humanitario.

La desaparición forzada representa una crisis compleja que afecta a miles de familias en México. En respuesta, organizaciones y colectivos de buscadores han mantenido una labor constante que enfrenta obstáculos institucionales y sociales. La Arquidiócesis subrayó la necesidad de acompañar a estas familias con respeto, dignidad y solidaridad, evitando que su padecimiento quede relegado al silencio o al olvido.

El llamado también implica una exigencia a las autoridades para que intensifiquen la atención y las investigaciones, garantizando que el derecho a la verdad y la justicia prevalezcan. Además, se destaca la importancia de crear espacios de diálogo y apoyo emocional a quienes viven este drama, reconociendo que su lucha trasciende lo individual y es un asunto de interés público.

Este posicionamiento de la iglesia se enmarca en un contexto donde la desaparición de personas sigue siendo uno de los problemas más lamentables y urgentes del país, y donde las familias buscan no solo esclarecer el paradero de sus seres queridos, sino también que se cree una cultura social de empatía y compromiso frente a la tragedia.