La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) protagonizó una protesta que culminó con la destrucción de tres esculturas ubicadas en avenida Paseo de la Reforma, cerca del Ángel de la Independencia, como parte de las actividades previas al Mundial de Futbol 2026. Las obras pertenecían a la exposición “Gigantes del Mundial”, colocadas apenas a finales de mayo.

Durante la manifestación, la CNTE bloqueó ambos sentidos del Circuito Interior, afectando el tránsito y generando confrontaciones con elementos policíacos. El primer día de junio, los maestros intentaron derribar las vallas metálicas que bloqueaban el acceso a la plancha del Zócalo, lo que provocó que la policía respondiera con proyectiles y sustancias irritantes. Como resultado, dos docentes de Guerrero y un transeúnte resultaron lesionados.

Ante la escalada de violencia y la instalación de un segundo plantón en la avenida 20 de Noviembre, una de las entradas principales al Zócalo, el gobierno federal convocó a los líderes de la CNTE a una mesa de diálogo en la Secretaría de Gobernación (Segob) para abordar el conflicto y buscar una solución al paro nacional anunciado por el magisterio disidente.