La Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de Morelos afirmó que la mayoría de los casos de desaparición registrados en el territorio durante este año no tienen relación con la delincuencia organizada, sino que obedecen mayormente a decisiones voluntarias motivadas por conflictos familiares.
Según el titular de la comisión, Óscar Valdepeña Mendoza, la cifra oficial de personas desaparecidas suma 333, pero un porcentaje mínimo corresponde a personas sustraídas de forma forzada por grupos delictivos. La mayor parte de los registros responde a jóvenes que eligen alejarse de sus hogares por problemas cotidianos o tensiones con sus familias, como discusiones por el uso del teléfono celular.
Además de casos aparentemente triviales, las investigaciones han detectado situaciones más graves que impulsan la desaparición voluntaria, como violencia familiar, agresiones físicas o acoso escolar. Estas problemáticas reflejan la complejidad detrás de los motivos que llevan a muchos jóvenes a abandonar su domicilio en busca de seguridad o alivio ante situaciones conflictivas.
Informes de colectivos especializados habían alertado sobre una posible tendencia en las regiones sur y oriente del estado, donde supuestamente células criminales estarían reclutando jóvenes. Sin embargo, las autoridades aclararon que, pese a la existencia de casos vinculados con el crimen organizado, estos representan una proporción muy baja dentro del total de desapariciones.
Este diagnóstico de la Comisión de Búsqueda resalta la importancia de atender los factores sociales y familiares que generan estos episodios, además de fortalecer la investigación dirigida a identificar de forma precisa los casos relacionados con la delincuencia.

