El ajuste en el precio del transporte público en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG), que pasó de 9.50 a 11.00 pesos, comenzó a afectar directamente el bolsillo de los habitantes, contribuyendo a que la inflación local alcanzara una tasa anual del 5.05% en abril, posicionándose como una de las más altas del país.

Según un análisis económico del ITESO, el incremento en la tarifa provocó que el transporte duplicara su ritmo de crecimiento anual, pasando del 1.95% en marzo a 4.08% en abril, en un contexto donde los precios ya registraban presiones por el alza en los combustibles. Esta situación se presenta en medio de un panorama económico complejo en Jalisco, marcado por una actividad industrial débil, una desaceleración en la creación de empleos formales y una caída en las remesas que afectan a municipios con alta dependencia de estos ingresos.

La actividad industrial mostró un crecimiento marginal del 2% en enero, impulsado principalmente por la construcción vinculada a obras por eventos deportivos y desarrollos inmobiliarios verticales, mientras la manufactura y la generación de energía registraron retrocesos, indicando signos de recesión. Por otra parte, el empleo formal creció de manera limitada, con cifras inferiores en comparación con años anteriores y cercanas a los mínimos observados durante la pandemia. Las remesas provenientes del extranjero cayeron en más del 4%, afectando a comunidades con fuerte dependencia económica de estos recursos.

El impacto más grave del alza en los precios se observa en el rubro de alimentos y bebidas, que creció un 7.95% anual en abril. Desde 2018, la canasta alimentaria urbana aumentó un 68%, superando ampliamente la inflación acumulada en general, lo que refleja una presión constante sobre el gasto doméstico. Como resultado, la línea de pobreza urbana se ha incrementado considerablemente, requiriendo que un ciudadano disponga de al menos 4,954 pesos mensuales para cubrir necesidades básicas y evitando caer en condiciones de pobreza.

En términos familiares, una familia promedio de cuatro personas necesita contar con más de 20,000 pesos al mes únicamente para cubrir sus gastos esenciales. Este escenario refleja la creciente dificultad que enfrentan los hogares ante un costo de vida en ascenso, donde el incremento en la tarifa del transporte público actúa como un factor adicional que deteriora el poder adquisitivo y la calidad de vida en la región.