Las obras de rehabilitación del Parque Alfonso Esparza Oteo, ubicado en la Colonia Nápoles de la Alcaldía Benito Juárez, mantienen un ritmo lento que preocupa y afecta a los vecinos desde su inicio en marzo de 2025. Aunque la intervención comenzó en la cancha de basquetbol, diversos sectores del parque permanecen cerrados y con acumulación de materiales, restringiendo el acceso y la movilidad de los usuarios.

Este retraso vuelve casi imposible el uso pleno del espacio recreativo, tal como señalan residentes que acostumbran pasear a sus mascotas y disfrutar de las áreas verdes. Las zonas delimitadas por mallas ciclónicas obligan a los transeúntes a caminar por la vía vehicular, aumentando la inseguridad y la incomodidad.

Además de la presencia constante de polvo y montículos de tierra, los vecinos reportan que algunos sectores comienzan a acumular basura, un problema recurrente en el parque desde hace años. Las nuevas bancas instaladas permanecen cubiertas con plástico, lo que impide su utilización y contribuye a la sensación de abandono.

Históricamente, este parque ha sufrido falta de mantenimiento y cuidado por parte de las autoridades locales, lo que ha deteriorado su función como espacio de convivencia. Vecinos recuerdan cuando el parque era punto de encuentro y actividades culturales, episodios que se extrañan en la actualidad. Algunos trabajos recientes incluyen la intervención en áreas para mascotas, el anfiteatro, juegos infantiles, senderos y la trotapista, pero la vegetación plantada previamente ya no es visible.