Durante la madrugada, la Ciudad de México registró una intensa lluvia que acumuló más de 25 millones de metros cúbicos de agua en diversas zonas urbanas. Este volumen afectó principalmente vialidades y espacios públicos, provocando encharcamientos y daños que requirieron intervención urgente.

Las brigadas especializadas resolvieron gran parte de los encharcamientos reportados en alcaldías como Álvaro Obregón, Benito Juárez, Cuauhtémoc, Iztacalco e Iztapalapa, entre otras. Para ello desplegaron a más de un centenar de trabajadores y maquinaria pesada, incluyendo bombas de agua y vehículos hidroneumáticos, con el fin de acelerar el desalojo del líquido acumulado.

El Heroico Cuerpo de Bomberos atendió decenas de incidentes relacionados con la lluvia, como la caída de árboles y postes, además de cortocircuitos que generaron riesgos eléctricos en varias colonias. El monitoreo meteorológico y de la infraestructura hidráulica, como presas y cauces, permaneció activo para anticipar y evitar mayores contingencias.

Un punto destacado fue el encharcamiento en el cruce de Boulevard Puerto Aéreo y Norte 25, donde se solucionó un fallo en el sistema de rebombeo provocado por descargas eléctricas. Las autoridades activaron alertas naranjas y amarillas en distintas alcaldías debido a la intensidad de las precipitaciones y la posible caída de granizo.

Los registros de lluvia indicaron que una gran parte de las precipitaciones se condensaron en periodos breves, por ejemplo en la alcaldía Cuauhtémoc, donde se midieron más de 57 milímetros en 24 horas, concentrados en poco tiempo, lo que favoreció la acumulación rápida de agua.

El Gobierno de la Ciudad de México anunció que mantendrá el operativo de vigilancia y atención para responder ante posibles efectos derivados de las lluvias y garantizar la seguridad de los habitantes.