Un crédito por mil 500 millones de pesos anunciado recientemente por el gobernador Joaquín Díaz Mena apunta a una posible reactivación del proyecto conocido como el “segundo periférico” o Anillo Metropolitano en Mérida y su área conurbada. Esta iniciativa busca impulsar obras de infraestructura y movilidad vial, aunque el gobierno estatal ha enfocado el anuncio en proyectos hidráulicos y de urbanización.

El monto anunciado coincide casi exactamente con el préstamo que el Congreso del Estado rechazó meses atrás, cuando el Ejecutivo intentó sin éxito financiar esta obra estratégica para la movilidad en la capital yucateca. En ese momento, la propuesta no obtuvo los votos necesarios para avanzar, pero el panorama político actual parece abrir la puerta a una nueva gestión para conseguir respaldo.

Durante un evento en Kanasín, donde estuvo presente la presidenta Claudia Sheinbaum, Díaz Mena destacó la intención de realizar acciones prioritarias para mejorar la calidad de vida en Mérida. Sheinbaum, por su parte, prometió apoyo al Estado para garantizar el abastecimiento de agua en la ciudad, aunque las obras viales también formaron parte del discurso oficial.

Adicionalmente, el Cabildo de Mérida aprobó un acuerdo para facilitar la división de tablajes catastrales vinculados tanto al proyecto ferroviario Poxilá–Progreso como al Anillo Metropolitano. Este movimiento administrativo, junto con la coincidencia en el monto del crédito y los proyectos mencionados, ha renovado las especulaciones sobre la posible relanzamiento del controvertido segundo periférico.

Expertos y organizaciones dedicadas a la movilidad urbana reanudaron el debate sobre el impacto del Anillo Metropolitano, resaltando que los terrenos señalados coinciden con el trazado original del proyecto. El Observatorio de Movilidad Sostenible de Mérida ha señalado esta superposición y enfatiza que el plan aún genera opiniones encontradas en torno a su viabilidad y efectos en la ciudad.