La dirigencia actual de Morena, encabezada por Ariadna Montiel Reyes, presentó un análisis que confronta el legado social y de seguridad de las administraciones de Andrés Manuel López Obrador y Felipe Calderón, resaltando claras diferencias en sus enfoques y resultados.

En desarrollo social, se resaltó que el gobierno de López Obrador logró sacar de la pobreza a más de trece millones de mexicanos, mientras que durante la gestión de Calderón se incrementó considerablemente el número de personas en situación vulnerable, sumando más de quince millones frente a su inicio. Este contraste refleja una transformación en el combate a la pobreza, contraponiendo las políticas orientadas a mejorar el bienestar económico de los sectores más desfavorecidos, frente a un pasado marcado por el aumento de la pobreza patrimonial.

El análisis atribuye la elevada pobreza heredada a la aplicación de políticas neoliberales durante administraciones anteriores, identificadas con la coalición opositora al actual gobierno. Según Montiel Reyes, estas políticas afectaron a sesenta y un millones de ciudadanos al terminar esos mandatos, planteando así un desafío que la administración actual ha buscado revertir priorizando la inclusión social.

En materia de seguridad pública, el informe también destacó un cambio radical en la estrategia gubernamental. Mientras la administración de Calderón impulsó una acción directa contra el narcotráfico a través de una ofensiva militar conocida como la guerra contra las drogas, la política de López Obrador se enfocó en atacar las causas sociales que generan la delincuencia. La táctica anterior fue criticada por su falta de efectividad y el aumento de la violencia durante y luego de su implementación.

Este enfoque basado en la prevención y atención social pretende generar resultados más sostenibles para la pacificación nacional, contrastando con las acciones represivas que, según el análisis, no lograron disminuir los índices de violencia de manera duradera.