Karen dejó Tlaxcala junto a sus hijos después de denunciar amenazas de feminicidio y violencia psicológica por parte de su expareja, con quien tuvo una relación de varios años. El punto de inflexión se produjo cuando él reconoció haber pensando en matarla mientras dormía y luego suicidarse, lo que la llevó a temer por su vida y la de sus hijos.

A partir de esa confesión, Karen decidió separarse y buscar seguridad. Sin embargo, las amenazas y el acoso continuaron. Entre los hechos denunciados, se encuentra el incendio intencional de su vehículo en septiembre de 2025, así como un acto similar contra el automóvil de su actual pareja. Además, familiares del agresor habría intimidado a la abogada que brinda apoyo legal a Karen.

A pesar de contar con la guardia y custodia otorgada por las autoridades, el expareja sustrajo a los menores en dos ocasiones, aumentando la preocupación por su seguridad. Frente a esta situación, Karen trasladó a sus hijos a otra entidad para protegerlos y solicitó la intervención de las autoridades de Tlaxcala para garantizar cuidado y protección efectiva.

El caso sigue vigente y tiene programada una nueva audiencia para el próximo 30 de junio, en la que se espera dar seguimiento a las denuncias y a las medidas de protección solicitadas.