La comarca de Las Hurdes, en Cáceres, comienza a recuperarse después del devastador incendio del verano de 2022 gracias a un ambicioso proyecto de restauración forestal liderado por Naturgy. La iniciativa contempla la recuperación aproximada de 10 hectáreas de monte en la localidad de Ladrillar, afectada gravemente por el fuego, con el objetivo de devolver el equilibrio ecológico y asegurar la sostenibilidad del territorio.
Este plan se enmarca dentro de la estrategia corporativa ‘Energía con vida’, mediante la cual Naturgy busca proteger y regenerar los ecosistemas dañados por eventos como el incendio, que impactó no solo el medioambiente sino también la economía y el tejido social local. La pérdida de biodiversidad, la degradación del suelo y el incremento del riesgo de erosión y desertificación motivaron una intervención que combina la reforestación con especies autóctonas y la mejora de la funcionalidad ambiental.
Entre las especies que se plantarán destacan el pino resinero, roble melojo, encina, madroño y peral silvestre, seleccionadas por su robustez y capacidad para estabilizar el terreno y favorecer la infiltración del agua. Asimismo, se integrarán plantas aromáticas y melíferas como lavanda, romero y tomillo, que aportan valor añadido atrayendo polinizadores y fortaleciendo los servicios ecosistémicos locales.
La inclusión de estas especies abre nuevas posibilidades para la economía rural, facilitando actividades como la apicultura, producción de aceites esenciales y el agroturismo. Esto cobra especial relevancia en una comarca que enfrenta el desafío del despoblamiento, procurando un impacto social positivo además del ambiental.
Nieves Cifuentes, responsable corporativa de Medio Ambiente de Naturgy, explicó que restaurar ecosistemas dañados y proteger la biodiversidad forman parte esencial de su gestión ambiental. Destacó que esta actuación es un paso concreto para fomentar una transición energética que sea simultáneamente ambiental y social, en sintonía con las comunidades y los territorios donde la empresa opera.
El proyecto cuenta con la colaboración de Grupo Sylvestris, especialista en soluciones basadas en la naturaleza, y se desarrolla en el Monte de Utilidad Pública número 8, ‘Comunal del Valle de Riomalo’. La intervención se ubica dentro de la Red Natura 2000, en zonas de especial conservación como la ZEC ‘Las Hurdes’ y la ZEPA ‘Hurdes’, hábitats de especies protegidas como el buitre negro, la cigüeña negra y el halcón.

