El aumento de infecciones de transmisión sexual (ITS) entre jóvenes de 14 a 16 años en Cancún ha encendido las alarmas de las autoridades sanitarias y educativas, pero los intentos por incorporar educación sexual en las escuelas han encontrado un fuerte rechazo por parte de los padres de familia. Esta oposición frena campañas que buscan orientar a los adolescentes y prevenir riesgos asociados a la actividad sexual temprana.
Docentes y especialistas coinciden en que la ausencia de información adecuada dificulta la prevención de embarazos inesperados y la propagación de ITS entre la juventud local. La negativa expresa de los padres a que se aborden estos temas en el aula limita el acceso a conocimientos esenciales para un desarrollo sexual responsable.
Desde la Dirección de Atención a la Diversidad Sexual, se alerta que la vida sexual comienza a despertar en edades tempranas, por lo que la prevención debe reforzarse en el entorno escolar. Las autoridades sanitarias respaldan esta postura con datos que evidencian un incremento en las enfermedades relacionadas. Sin embargo, la dificultad para abordar temas como el uso del condón pone en riesgo la efectividad de la educación sexual.
La controversia gira en torno a la percepción de que hablar sobre métodos de protección puede incentivar la actividad sexual, aunque especialistas insisten en que informar sobre sexo seguro es crucial para reducir tanto las ITS como los embarazos no planificados. La directora de Atención a la Diversidad Sexual lamentó que estas limitaciones dificulten comunicar lo necesario para disminuir estos índices.

