El registro de contingencias ambientales por ozono en el Área Metropolitana de Guadalajara cayó significativamente, reflejando una mejora en la calidad del aire durante el primer semestre del año. Entre enero y junio de 2026 se reportaron menos de la mitad de los eventos adversos comparado con el mismo periodo del año anterior.
Esta reducción fue posible gracias a varios factores, entre ellos la eficacia del programa de verificación vehicular implementado en Jalisco, así como condiciones climáticas más favorables y una menor incidencia de incendios previo al inicio de la temporada de lluvia. El ozono, un contaminante formado por la reacción de emisiones vehiculares con la radiación solar, sirve como un indicador clave para medir el impacto de estas políticas ambientales.
Un estudio realizado por el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático reveló que los autos que aprobaron la verificación emitieron considerablemente menos contaminantes, mientras que aquellos con fallas mecánicas o que reprobaron la prueba generaron hasta seis veces más óxidos de nitrógeno y múltiples veces más monóxido de carbono y hidrocarburos. Según datos oficiales, solo un porcentaje limitado del parque vehicular está actualmente verificado, lo cual señala que hay espacio para ampliar este programa y maximizar sus beneficios.
La verificación anual de vehículos es fundamental, pero el mantenimiento adecuado y el correcto funcionamiento de los sistemas de control de emisiones resultan igual de importantes que la antigüedad del automóvil. A pesar de los avances, las autoridades reconocen que continúa existiendo un amplio margen para mejorar y promover un ambiente más saludable para todos los habitantes de la región.

