Pemex continúa con tareas de seguimiento y vigilancia en la Bahía de Manzanillo tras la aparición de una mancha aceitosa detectada a principios de junio. Aunque realizaron diversas acciones para recuperar el material, hasta el momento no se ha confirmado que su infraestructura sea la fuente de la contaminación.
Durante los días siguientes a la detección, se llevaron a cabo inspecciones terrestres, marítimas y aéreas en la Terminal Marítima de Manzanillo y sus alrededores. Estas labores se hicieron en conjunto con la Secretaría de Marina, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y otras autoridades estatales y federales. Las revisiones no encontraron fugas ni fallas operativas que expliquen la presencia del material aceitoso.
Para enfrentar la situación, Pemex aportó barreras de contención, cordones oleofílicos y material absorbente, colaborando con los cuerpos de protección civil y ambientales. Paralelamente, la Secretaría de Marina, a través de su Departamento de Protección al Medio Ambiente Marino, presentó una denuncia formal para deslindar responsabilidades y promover una investigación exhaustiva sobre el origen de la mancha.
Se mantienen recorridos constantes de vigilancia y monitoreo marítimo en la zona, con la intención de identificar cualquier irregularidad que viole las normativas ambientales vigentes y garantizar la conservación del entorno marino.

