El plan de reasentamiento de las familias que serán impactadas por la construcción de la presa Río Indio se prolongará más allá de 2034, debido a que la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) no solo realizará el traslado físico sino que también dará acompañamiento continuo hasta que se restauren los medios de vida de los afectados.

Esta obra hídrica, con una inversión aproximada de 1,500 millones de dólares, busca fortalecer la seguridad del recurso agua en el país, frente al aumento de la demanda y los efectos del cambio climático. El proyecto incluye la construcción de una presa de concreto, tres presas auxiliares y un sistema de trasvase de agua hacia el lago Gatún por gravedad, con un plazo estimado de ejecución de cuatro años.

En total, serán reasentadas 423 familias que viven en zonas de Coclé, Panamá Oeste y Colón, siendo prioritario iniciar el traslado en las áreas cercanas a la futura presa, principalmente en Colón, donde se comenzarán las obras físicas. La subadministradora de la ACP, Ilia Espino de Marotta, aclaró que este proceso será gradual, descartando cualquier traslado masivo en corto tiempo.

Espino de Marotta enfatizó que el apoyo a las comunidades no culminará con la mudanza. La entidad realizará un seguimiento constante para garantizar que las familias recuperen sus fuentes de ingresos y puedan restablecer su bienestar, un acompañamiento que consideró indispensable dado el impacto social que implica el proyecto.

Según el cronograma planteado, la adjudicación del contrato principal está prevista para 2027 y las obras físicas comenzarían en 2028. Actualmente, la ACP avanza en el diseño conceptual, la actualización de la línea base ambiental, estudios técnicos y diálogo con las comunidades afectadas. La presentación del estudio de impacto ambiental categoría III ante el Ministerio de Ambiente está prevista para finales de 2026 o principios de 2027.

El proceso de evaluación ambiental incluirá foros públicos, intercambio de información, entrevistas y mecanismos de participación ciudadana, ante la complejidad ambiental y social del proyecto. Uno de los puntos más sensibles es el marco de compensación destinado a las familias que deberán ser reasentadas, aspecto que la ACP considera fundamental para mitigar el impacto durante y después de la construcción.