Adrián Alejandro Orta Torres, policía operativo del C5i2 adscrito a la Dirección de Tecnologías de la Información e Inteligencia en Seguridad, perdió su empleo tras participar en una protesta por la escasez de agua en varias colonias de Soledad de Graciano Sánchez. El agente se sumó a la manifestación durante su día de descanso, que derivó en enfrentamientos entre vecinos, grupos de choque afines al Partido Verde Ecologista de México y fuerzas de la Guardia Civil Estatal y Municipal.
El motivo principal que movilizó a los habitantes fue la limitación en la distribución del agua a través de pipas gubernamentales, controladas presuntamente por una operadora política vinculada al Partido Verde. Según relató Adrián, solo personas afines a dicho partido recibían el suministro, mientras otros vecinos se quedaban sin acceso. Esta situación exacerbó el malestar social y derivó en la protesta de la que el policía formó parte.
Al reincorporarse a sus labores, Adrián fue convocado a una reunión con Recursos Humanos del C5i2, donde le informaron la rescisión inmediata de su contrato. El agente manifestó que su vínculo laboral se mantenía mediante renovaciones trimestrales y solicitó un documento que justificara por escrito el despido, pero las autoridades se negaron tanto a proporcionarlo como a ofrecer una explicación concreta del motivo. Solo le indicaron que existía una “otra razón” para terminar la relación laboral, sin precisar detalles.
Esta decisión ocurre en un contexto donde la protesta ciudadana fue reprimida por las fuerzas de seguridad, situación que el policía denunció y que aparentemente tuvo repercusiones en su carrera profesional. El caso evidencia tensiones entre agentes de seguridad y autoridades locales en torno a la gestión del suministro de agua y la libertad de expresión en actos públicos.

