En Salina Cruz, Oaxaca, el gobierno municipal interpuso una nueva demanda contra Petróleos Mexicanos (Pemex) ante la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) por tres recientes derrames de combustóleo que contaminan varias colonias. Los incidentes ocurrieron en un radio de seis kilómetros y siguen afectando el medio ambiente local, a pesar de las denuncias públicas.

La directora de Ecología de Salina Cruz, Diana González, denunció que desde 2022 Pemex ha protagonizado más de sesenta eventos de contaminación en zonas urbanas y playas de la región. Además, criticó la falta de respuesta de la petrolera para remediar la contaminación en arroyos, suelos, playas, aire y mantos freáticos, lo que genera un impacto directo en la salud de los habitantes. La persistencia de emisiones atmosféricas, producto de quemas en la refinería, agrava la situación.

Habitantes de al menos ocho colonias, como González Manríquez, Jesús Rasgado y Bugambilias, reportaron que el combustóleo llegó a las calles y derivó en su infiltración hacia arroyos, acompañada por olores y molestias respiratorias. En especial, las lluvias recientes facilitaron el desplazamiento del residuo tóxico por las calles, alarmando a la población. Las autoridades municipales ofrecieron apoyo logístico, facilitando retroexcavadoras y camiones para la contención, pero señalaron que Pemex tardó en llegar y no contó con el equipo necesario para retirar el combustible contaminante, que permanece mezclado con tierra y desechos orgánicos en varios puntos.

Durante recorridos realizados por la dirección de Ecología, se constató que en algunas zonas brota aún el espeso líquido negro, y la empresa petrolera ha desestimado las quejas de la comunidad, generando reacciones de molestia y preocupación entre los vecinos. El personal involucrado y la población exigen medidas urgentes de saneamiento y reparación ambiental para evitar mayores daños.