Actualmente, la ley mexicana concede solo cinco días de licencia por paternidad, lo que limita el acompañamiento activo del padre en las primeras semanas de vida del recién nacido. Ante esta situación, un legislador de Michoacán presentó una propuesta para ampliar progresivamente esta licencia hasta alcanzar 12 semanas con goce íntegro de salario y reconocimiento en la seguridad social y el servicio público.
La intención de esta iniciativa es pasar de permisos simbólicos a una verdadera licencia que contribuya a corregir la desigualdad estructural en las responsabilidades parentales. Según el diputado, esta medida es esencial para fortalecer a las familias, redistribuir las cargas del cuidado y avanzar hacia una igualdad sustantiva entre mujeres y hombres.
Se destacó que la maternidad está ampliamente protegida en el marco legal, pero la paternidad ha quedado relegada a un permiso breve que no responde a las necesidades actuales ni a las evidencias internacionales. Extender la licencia de los padres favorecería la recuperación física y emocional de la madre, además de permitir establecer un vínculo temprano y activo con el hijo o hija, lo cual es determinante para su desarrollo integral.
El legislador indicó que México posee uno de los modelos más limitados en licencias por paternidad dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Por ello, la propuesta busca impulsar un cambio cultural y social que reconozca el cuidado como valor compartido y necesidad política y jurídica.
De acuerdo con estudios internacionales, licencias más largas para los padres reducen el estrés postparto, mejoran la salud mental materna y fomentan entornos familiares estables. La iniciativa contempla una implementación gradual para garantizar su viabilidad y asegurar que el Estado apoye esta transformación en los roles parentales.

