Roberto Sánchez, excandidato presidencial de izquierda en Perú, declaró que el triunfo de Keiko Fujimori en las recientes elecciones carece de legitimidad y aseguró que encabezará un frente patriótico para defender la democracia en el país. Durante una rueda de prensa en la sede de su partido Juntos por el Perú, Sánchez reconoció que ganó en una mayoría significativa de regiones, pero cuestionó la validez del resultado final.
El exaspirante resaltó que su partido obtuvo el respaldo en 16 de las 24 regiones peruanas y en el 92% de los centros poblados, lo que, según él, refleja una representación legítima del voto popular en gran parte del territorio nacional. Sánchez enfatizó la necesidad de combatir lo que considera una ilegitimidad en el nuevo gobierno y llamó a derogar las denominadas «leyes procrimen», un conjunto de normas recientes que, según expertos, han favorecido el crecimiento de la delincuencia organizada.
Además, exigió la conformación de una comisión investigadora independiente para aclarar las causas y responsabilidades detrás de las decenas de muertes ocurridas durante las protestas antigubernamentales de 2022 y 2023. La intención es sancionar a los responsables del uso excesivo de la fuerza, un punto que Sánchez calificó como condición indispensable para cualquier diálogo con la administración de Fujimori.
El líder izquierdista reclamó también la liberación de Pedro Castillo, expresidente de Perú, bajo un llamado a la justicia y la reparación ética de «los mártires del sur». Destacó que su movimiento se mantendrá firme y comprometido con la defensa de la dignidad y la soberanía nacional, anticipando movilizaciones sociales en defensa de estos objetivos.
Sánchez aseguró que, a pesar de su derrota formal en la segunda vuelta, su proyecto político se fortalece por la «convicción democrática» respaldada en las regiones donde triunfó y sostuvo que el país está dividido, con un rechazo mayoritario hacia la gestión que encabezará Keiko Fujimori. Por ello, insistió en que el futuro gobierno nace desde una base de profunda desconfianza y con la necesidad urgente de responder a las demandas sociales y de justicia.

