Una iniciativa legislativa en la Ciudad de México pretende que los animales que generan ingresos económicos a partir de su imagen o habilidades reciban una parte de esos recursos para su bienestar. La propuesta, conocida como “Ley Merlín”, busca modificar la Ley de Protección y Bienestar Animal local para canalizar fondos directos hacia el cuidado y atención de estos seres sintientes.
La legisladora que impulsa esta propuesta señaló que no se pretende reconocer a los animales como sujetos patrimoniales ni como cuentas bancarias para sus dueños, sino garantizar que los beneficios derivados de su participación pública mejoren sus condiciones de vida. Entre los posibles usos de estos recursos están la alimentación adecuada, atención médico-veterinaria, medicamentos, rehabilitación, cuidados especializados y el enriquecimiento ambiental.
El caso que inspiró la iniciativa fue el de un pato conocido como Merlín, que se volvió viral en redes sociales por su presencia en espacios públicos durante el Mundial y su vestimenta con la camiseta de la Selección Mexicana. La legisladora advirtió que, con el auge de las redes sociales, es probable que surjan más casos similares, por lo que la ley pretende regular la responsabilidad social en torno a estos animales, no su fama ni su naturaleza jurídica.
Esta propuesta redefine el vínculo económico que puede existir con los animales que tienen impacto mediático, subrayando que si un ser sintiente contribuye a generar valor, como sociedad es necesario que ese valor se refleje en su bienestar y cuidado. La iniciativa enfatiza que el objetivo central es proteger a los animales y no las ganancias per se, con el fin de asegurar una vejez digna y una mejor calidad de vida para ellos.

