Los colectivos dedicados a la localización de personas desaparecidas en Morelos retomarán sus trabajos en la región oriente del estado, una zona que hasta ahora ha sido poco explorada en cuanto a la búsqueda de fosas clandestinas y restos humanos. Esta reactivación ocurrirá tras la finalización de las labores de exhumación en el panteón de Pedro Amaro, ubicado en Jojutla.

La vocera de uno de estos grupos, reconocida por su labor en la zona sur del estado, señaló que la región oriente es prioritaria para las próximas intervenciones, dado que no se han realizado operaciones exhaustivas de búsqueda en esa área. La intención es intensificar las jornadas de recorrido y rastreo para encontrar indicios que permitan avanzar en la localización de los desaparecidos.

Desde 2019, Morelos registra alrededor de dos mil personas desaparecidas, situación que ha incrementado la urgencia de estas tareas. El trabajo de los colectivos se ha vuelto crucial para cubrir las zonas menos atendidas por las autoridades y suplir las deficiencias en la investigación oficial.

La dinámica de búsqueda también responde a la persistente problemática del crimen organizado, que incide en el reclutamiento forzado de jóvenes y contribuye a las altas cifras de desapariciones. Los colectivos coinciden en que actuar en el oriente de Morelos permitirá avanzar en casos que permanecen sin respuesta y atender la demanda social de justicia y reparación.