La Expo Ganadera 2026 finalizó hace varias semanas, pero la promesa del presidente de la Unión Ganadera Regional de Sonora (UGRS), Juan Carlos Ochoa Valenzuela, de entregar un porcentaje de las utilidades a favor del Sistema DIF Estatal sigue incumplida. Aún no se transparentan los recursos derivados del cinco por ciento de las taquillas, lo que ha desatado cuestionamientos y acusaciones de opacidad entre los asistentes y la sociedad en general.
Este retraso revive las críticas recurrentes hacia la administración de la UGRS, donde se denuncia una gestión opaca y una apropiación indebida de fondos que deberían destinarse a causas sociales. Durante casi un mes, la feria funcionó como una de las cantinas más concurridas de la región, lo que implicó ingresos millonarios que, sin embargo, no se han reflejado en beneficio público. La falta de rendición de cuentas ha generado desconfianza, especialmente porque en ediciones anteriores también se denunciaron incumplimientos similares.
Un lector asiduo y crítico, Luis Fernando Gastélum Figueroa, hizo un llamado explícito a Juan Ochoa para que deje de evadir responsabilidades y publique los detalles financieros correspondientes. Según sus palabras, es momento de que se deje de “hacerse el chombito”, expresión coloquial que significa evadir o ignorar el reclamo, y se entreguen los beneficios prometidos.
Además, esta situación no solo afecta la percepción ciudadana, sino que también complica la imagen política de personajes vinculados a la organización y asesoría de figuras públicas regionales. Por ejemplo, Gonzalo de Jesús Olivas Figueroa, conocido como “el Chuy Olivas”, ha sido señalado por actuar sin permiso en eventos políticos, lo que ha puesto en aprietos a la senadora morenista Lorenia Iveth Valles Sampedro.
La falta de claridad y el manejo discrecional de los recursos en eventos populares como la Expo Ganadera ponen a prueba la confianza ciudadana en las instituciones locales y exigen un llamado a mayor responsabilidad por parte de los organizadores.

