Las autoridades municipales intensificaron los operativos contra la venta ambulante en cruceros semaforizados y principales vialidades, logrando retirar a más de ochenta personas que comercializaban sin permisos en distintos puntos de la localidad. Estos controles diarios estiman la remoción de entre tres y seis vendedores, algunos de ellos reincidentes.

El director de Comercio y Servicios en la Vía Pública explicó que cerca del 20 al 30 por ciento de los casos corresponden a vendedores que regresan tras haber sido retirados previamente. En esos escenarios interviene también la Secretaría de Seguridad Ciudadana, la cual atiende a otros grupos como malabaristas, personas en situación de calle y quienes solicitan dinero en los cruces vehiculares, además de los vendedores.

El municipio reforzó la vigilancia en torno al Malecón Tajamar debido al Food Fest, evento que durará un mes y que ha motivado la presencia constante de seis inspectores. Estos agentes trabajan en coordinación con la Secretaría Municipal de Turismo para impedir la instalación de ambulantes dentro y alrededor del recinto.

También continúan los controles en la avenida Luis Donaldo Colosio desde enero, con participación de las dependencias de Tránsito y Seguridad Ciudadana. En esa arteria se han desalojado más de veinte personas que vendían directamente a vehículos, una práctica que pone en riesgo la seguridad vial y la integridad de peatones y conductores.

Respecto a la venta de artículos relacionados con el Mundial, se otorgaron 18 permisos para puestos autorizados en la vía pública. Quienes son detectados sin autorización reciben actas administrativas y se les invita a regularizar su actividad para evitar sanciones económicas que oscilan entre 500 y cinco mil 200 pesos.

Los inspectores laboran en dos turnos, de 7:00 a 15:00 horas y de 15:00 a 23:00 horas, haciendo recorridos constantes en diferentes zonas urbanas para desincentivar la ocupación irregular del espacio público. Los negocios establecidos también son vigilados cuando exhiben mercancía en banquetas o áreas comunes sin permiso, y se les exige retirar sus productos al interior del local para respetar el libre tránsito.

Por último, se mantienen operativos permanentes en zonas comerciales tradicionales como el Mercado 28 y el Parián para evitar que vendedores invadan las banquetas y obstaculicen el paso peatonal, acción que responde principalmente a reportes y quejas vecinales.