El Gobierno federal desplegó 90 militares del Cuerpo de Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano, conocidos como Los Murciélagos, para reforzar la seguridad en Sinaloa ante un incremento significativo de la violencia en la región. Los efectivos arribaron desde la Base Aérea Militar Número 1 en Santa Lucía, Estado de México, y se integraron a las labores que ya desarrollan el Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional en la entidad.
Esta acción forma parte de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública y busca aumentar la capacidad de respuesta contra los grupos delictivos que operan en Sinaloa, estado que enfrentó un repunte en homicidios dolosos durante los primeros meses del año. La Fiscalía General local reportó la apertura de varias investigaciones por asesinatos recientes que superan tres veces el promedio diario registrado durante mayo, mes que fue el más violento en 2026 con más de cien víctimas fatales.
El personal desplegado actuará en coordinación con autoridades federales, estatales y municipales en tareas de disuasión, patrullajes y prevención del delito, bajo los lineamientos de la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza y respetando los derechos humanos. La presencia de estas unidades especializadas responde también a un contexto de crisis política en la entidad, vinculada a investigaciones internacionales que implican presuntos vínculos entre funcionarios estatales y la estructura del Cártel de Sinaloa.
En medio de esta situación, el gobernador solicitó licencia temporal para afrontar las acusaciones que apuntan a colaboraciones con la facción de Los Chapitos, lo que ha generado tensiones políticas y sociales adicionales. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana visitó recientemente Culiacán para reafirmar el compromiso del Gobierno federal en materia de seguridad y atribuir parte del aumento de violencia a la disputa interna entre cárteles regionales, fenómeno que se intensificó tras la captura de líderes criminales de alto perfil.
En los últimos años, las autoridades federales han realizado decomisos importantes de armas y drogas en la región, así como detenidos de alto impacto, lo que refleja la complejidad del combate al crimen organizado en Sinaloa.

