Claudia Sheinbaum agradeció públicamente el apoyo manifestado por el presidente Andrés Manuel López Obrador en una carta reciente, que reafirma la unidad dentro de su movimiento político. La jefa de gobierno afirmó sentirse “muy tranquila” frente a la coyuntura actual, marcada por tensiones políticas y cuestionamientos externos.

Desde Palacio Nacional, Sheinbaum destacó que México vive un “momento de definición” y aseguró que los intentos de división impulsados por adversarios buscan generar conflictos internos. Rechazó la idea de que ella se distancie de López Obrador, subrayando que siempre ha apoyado su proyecto de transformación desde campañas anteriores.

Además, resaltó el respaldo recibido por parte de líderes internacionales, particularmente del entonces presidente estadounidense Donald Trump, quien en distintas ocasiones se expresó favorablemente hacia México y la propia Sheinbaum. También mencionó la cooperación actual con autoridades de Estados Unidos como un ejemplo de respeto a la soberanía mexicana.

La mandataria destacó que la carta de López Obrador responde a la defensa de la soberanía nacional ante una ofensiva de la derecha internacional, evidenciada a partir del caso en Chihuahua y la solicitud de extradición con carácter urgente de varios ciudadanos mexicanos, incluidos tres autoridades electas. Consideró que estos hechos forman parte de una campaña intensa, que se amplifica en redes sociales y medios de comunicación, y que está relacionada con intereses políticos ligados a sectores de ultraderecha en Estados Unidos y México.

Sheinbaum señaló que el contexto político nacional e internacional previo a las elecciones de 2026 y 2027 constituye un escenario donde se busca influir en la opinión pública usando a México como eje discursivo. Por ello, pidió prudencia respecto a ciertas denuncias provenientes del Departamento de Justicia estadounidense, al recordar que la investigación y sanción de funcionarios en México corresponde al pueblo y a las autoridades nacionales competentes.

Finalmente, defendió la autonomía del sistema judicial mexicano para actuar con base en pruebas sólidas y sin injerencias externas. Indicó que la Fiscalía General de la República debe revisar cualquier denuncia con rigor, sin asumir una aceptación automática de la información proveniente de instancias extranjeras, en línea con la defensa de la soberanía que impulsa el gobierno actual.