La conservación del maíz nativo se convirtió en un pilar fundamental para defender la soberanía alimentaria en México, según destacó la Presidenta Claudia Sheinbaum durante un evento en Pijijiapan, Chiapas. En ese estado, se implementa el programa “El Maíz es la Raíz”, que abarca casi un centenar de municipios y a más de cien mil productores interesados en fortalecer y valorizar sus cosechas.
Este programa está diseñado para beneficiar a mil seiscientas setenta y cinco comunidades milperas, brindándoles capacitación técnica, apoyo en maquinaria y herramientas, además de promover el valor agregado de su producción. La iniciativa busca evitar la dependencia de semillas híbridas importadas y fomentar la autosuficiencia agrícola, un componente esencial para conservar las tradiciones, lenguas originarias y la autonomía alimentaria de México.
La Jefa del Ejecutivo federal relacionó la defensa del maíz nativo con la defensa integral de la soberanía nacional, que abarca desde la cultura y el territorio hasta ámbitos como la energía, señalando que la Cuarta Transformación es un esfuerzo elegido por el pueblo para mantener el control sobre recursos estratégicos.
En su intervención, la directora general de Alimentación para el Bienestar detalló que a nivel nacional el programa involucra a más de 270 mil productores en ocho estados, y que incluye la dispersión próxima de apoyos productivos mediante las Milpatecas. En Chiapas, cuentan con un equipo de técnicos territoriales y jóvenes que acompañan a las comunidades, apoyando la innovación y el aprendizaje.
Además, ya se han instalado cientos de módulos para proteger las 29 razas de maíz nativo que corresponden a casi el 60% de las variedades nacionales. En los próximos meses se repartirán Milpatecas, se abrirán casas comunitarias de semillas y tortillerías especializadas para procesar y comercializar el maíz producido.
Este conjunto de acciones pretende no solo conservar la diversidad agrícola mexicana, sino también garantizar que los productores rurales mejoren sus condiciones de vida, alejándose de la dependencia de empresas extranjeras y fortaleciendo un modelo basado en la producción local y sustentable.

