La Secretaría de Educación Pública (SEP) puso fin a la afiliación automática al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), una práctica que durante décadas impuso membresías sin consulta ni consentimiento entre los maestros del país. Este cambio otorga a los docentes la libertad de elegir la organización sindical que prefieran al ingresar al sistema educativo.
El documento oficial que confirma esta medida fue enviado a todas las entidades federativas y reconoce la existencia de cinco sindicatos magisteriales con registro federal, entre ellos el Sindicato Independiente de los Trabajadores de la Educación en México (SITEM). De esta forma, los nuevos docentes ahora pueden seleccionar libremente si desean pertenecer a alguna de estas agrupaciones o no afiliarse a ninguna, amparados por la Ley Federal del Trabajo y la Constitución.
Durante décadas, el SNTE mantuvo un monopolio gracias a la llamada "automaticidad", que convertía por defecto a cada maestro en miembro de su sindicato y aseguraba la recaudación de cuotas sindicales sin ofrecer alternativa alguna. Para muchos trabajadores de la educación, esto representó un control corporativo que limitaba la pluralidad y la defensa efectiva de sus derechos.
Este cambio marca un momento histórico dentro del sindicalismo educativo mexicano, pues por primera vez se admite oficialmente la pluralidad de organizaciones y se reconoce la necesidad de que los sindicatos trabajen en beneficio real de los maestros y no en su contra. Diego Ánimas Delgado, representante del SITEM, afirmó que esta reforma obliga a las agrupaciones sindicales a demostrar resultados y cercanía con sus afiliados.
El SITEM ha crecido hasta consolidarse como la segunda fuerza sindical dentro del magisterio nacional, reflejando un escenario sindical más plural y competitivo, en contraste con la hegemonía que mantuvo el SNTE durante años. Con esta apertura, se espera un mayor respeto por la libertad sindical y una mejor representación de los intereses de los educadores.

