La celebración por la victoria de la Selección Mexicana en el Fan Fest del Centro Histórico de Guadalajara dejó un saldo de vandalismo y confrontaciones que alarmaron a comerciantes y vecinos de la zona. A pesar del operativo de más de 400 elementos de seguridad, la saturación y el exceso de público fuera del espacio autorizado desencadenaron incidentes violentos, incluyendo agresiones físicas y daño a inmuebles.
Testimonios recogidos en el lugar indican que el principal foco de conflicto se originó cuando el aforo permitido se alcanzó y muchas personas permanecieron fuera del recinto a lo largo de avenida Hidalgo, lo que generó tensiones con el personal de seguridad. Estas disputas derivaron en peleas y en destrozos a negocios y mobiliario urbano cercanos a los accesos principales.
Los comerciantes afectados expresaron su preocupación ante el impacto económico que representan los daños y pidieron que los responsables cubran los costos de reparación. Además, enfatizaron la necesidad de revisar y mejorar los protocolos de control de acceso y la comunicación del cupo máximo, para evitar la sobrepoblación y nuevos episodios de violencia.
El operativo desplegado durante el evento no fue suficiente para contener las confrontaciones, lo que pone en evidencia la urgencia de ajustes en la estrategia de vigilancia de cara a futuros encuentros de fútbol en la ciudad. Los locatarios temen que una concentración similar provoque nuevamente desórdenes, especialmente en las áreas comerciales del primer cuadro.
La zona del Centro Histórico, punto habitual para la celebración de eventos masivos, enfrenta así un reto para garantizar la seguridad de asistentes y residentes sin afectar la actividad comercial, lo que obliga a autoridades y organizadores a coordinar esfuerzos más efectivos para los próximos encuentros deportivos.

