En la región sur del Estado de México, algunos alcaldes reciben sueldos mensuales que no parecen corresponder con el tamaño y las condiciones sociales de sus municipios. Municipios con poblaciones menores a 65 mil habitantes registran percepciones salariales que superan los 100 mil pesos brutos, a pesar de enfrentar desafíos profundos en materia de pobreza, inseguridad y abandono institucional.
El municipio con el salario más alto es Valle de Bravo, donde la alcaldesa Michelle Núñez Ponce percibió un ingreso bruto mensual cercano a 155 mil pesos y un neto mayor a 100 mil pesos, gobernando poco más de 61 mil habitantes. Le siguen Tlatlaya y Sultepec, cuyos presidentes municipales reciben más de 122 mil y 112 mil pesos brutos respectivamente, pese a que estas localidades cuentan con poblaciones considerablemente menores y padecen rezagos sociales significativos.
La lista también incluye municipios turísticos como Ixtapan de la Sal y Malinalco, con alcaldes que reportan ingresos superiores a los 90 mil pesos brutos. Estos datos contrastan con la persistente pobreza y marginación en la zona, donde la fiscalización y vigilancia ciudadana son limitadas por baja conectividad y escasos recursos.
El análisis de 17 municipios del sur mexiquense reveló otra problemática que va más allá de los altos salarios: la falta de transparencia. Son varios los ayuntamientos que no actualizan su información pública, mantienen portales oficinales desactualizados con enlaces caídos o directamente no publican datos básicos, incumpliendo con las obligaciones legales en materia de rendición de cuentas.
Esta ausencia de transparencia afecta la supervisión ciudadana en localidades donde la institucionalidad es frágil y se dificulta el acceso a datos claros sobre el manejo de recursos. El fenómeno no es exclusivo de un partido político, aunque es destacable que varios municipios con las remuneraciones más elevadas en la región están gobernados por Morena, incluyendo Valle de Bravo, Tlatlaya e Ixtapan de la Sal.
En municipios adicionales del sur, aunque la información oficial es limitada, se conoció que alcaldes como los de Amatepec, Tenancingo y Luvianos recibían sueldos que oscilaban entre 74 mil y 134 mil pesos mensuales. Esto se registra aun cuando estas localidades presentan marcados indicadores de rezago social y baja población.

