La corrida de toros prevista para principios de julio en Tijuana fue cancelada luego de que un juzgado federal negara la suspensión definitiva solicitada por los organizadores y se detectaran anomalías en los permisos otorgados. Esta medida se sustenta en una investigación abierta por el Ayuntamiento local ante la sospecha de falsificación de firmas en los documentos que autorizaban el evento.

El alcalde Abdiel Gutiérrez Coronado afirmó que la resolución judicial eliminó cualquier sustento legal para la realización de la corrida, y aseguró que el Ayuntamiento no permitirá que intereses particulares prevalezcan sobre la legalidad y la certeza jurídica en la administración pública. Además, las autoridades confirmaron la revisión de un documento difundido en redes sociales, que aparentemente habría sido presentado como una autorización oficial pero que podría haberse falsificado.

El proceso judicial surgió a raíz de una impugnación municipal contra los documentos exhibidos por la empresa organizadora de la corrida. La Consejería Jurídica del Ayuntamiento detectó inconsistencias importantes y declaró nulas las autorizaciones al no contar con la firma directa del presidente municipal, quien según el Reglamento Taurino es la única autoridad competente para expedir estos permisos.

Alejandro Rivero Huerta, consejero jurídico, explicó que la existencia de sellos institucionales en documentos intermedios no basta para validar un permiso cuando faltan las firmas autorizadas, lo que invalidó la defensa legal presentada por los promotores. Ante esta situación, el gobierno local reforzará los controles y filtros para futuros trámites de permisos relacionados con espectáculos y eventos masivos.

Con esta cancelación, el Ayuntamiento de Tijuana busca preservar el marco legal en la gestión de actividades públicas y evitar que posibles fraudes comprometan la validez de los actos administrativos en beneficio del orden y la transparencia.