Con el Mundial de Fútbol próximo a iniciar, la funcionaria Clara Brugada solicitó declarar como día inhábil el día de la inauguración en la Ciudad de México. El objetivo principal es reducir congestionamientos y facilitar la movilidad en la capital durante un evento que atraerá gran afluencia de público y actividades especiales.

Esta propuesta busca atender la compleja situación actual de empleo y movilidad en la ciudad. En meses recientes, la capital reportó una pérdida considerable de empleos, concentrada en sectores clave como comercio, restaurantes y servicios informales, que se verán especialmente afectados durante el Mundial. Brugada destaca la importancia de minimizar el impacto negativo que un día laborable podría generar en la población y en la actividad económica local.

La preocupación por manejar adecuadamente el flujo de personas y vehículos también se refleja en las acciones que se están tomando en el transporte público, como la revisión exhaustiva de sistemas de frenado en trenes de la Línea 2, para garantizar la seguridad durante el evento. Asimismo, otras medidas incluyen un censo vehicular en zonas cercanas a estadios para ordenar el acceso y prevenir desórdenes viales.

Además, en previas semanas se han implementado operativos contra taxis irregulares para proteger a los usuarios y mantener el orden en la movilidad urbana. Se estima que el feriado en la inauguración podría contribuir a disminuir la presión en el transporte público y la infraestructura vial durante las primeras jornadas del Mundial.

En paralelo, la ciudad permanece alerta por fenómenos meteorológicos, con reportes de fuertes lluvias que complican el tránsito y requieren medidas coordinadas para evitar inundaciones y autos varados en ciertas alcaldías, lo que se suma a las complicaciones previstas en fechas de alta demanda como la del Mundial.