Bill Pulte asumió de manera interina la dirección de la Inteligencia Nacional de Estados Unidos, tras la renuncia de Tulsi Gabbard, quien dejó el cargo por motivos personales relacionados con la salud de su esposo. La decisión fue anunciada por el presidente Donald Trump a través de su plataforma digital.
Actualmente, Pulte dirige la Agencia Federal de Financiamiento de la Vivienda (FHFA) y preside las corporaciones hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac, encargadas de supervisar importantes activos financieros. Trump señaló que Pulte continuará con estas responsabilidades mientras dirige las agencias de inteligencia, una acumulación inusual de funciones.
Su nombramiento provocó inquietud en círculos políticos por la falta de experiencia del nuevo director en seguridad nacional y espionaje, aspectos clave para el puesto. Sin embargo, el mandatario defendió la designación apelando a la trayectoria de Pulte en la administración de mercados sensibles y la gestión financiera de miles de millones de dólares.
La renuncia de Gabbard representa el cuarto cambio dentro del gabinete presidencial en el año. Su paso por la dirección de Inteligencia Nacional estuvo marcado por sus posturas críticas contra intervenciones militares y sus diferencias públicas con la Casa Blanca sobre temas nucleares en Medio Oriente.
El cargo interino permite a Pulte ejercer las funciones ejecutivas de inmediato, pero para ser confirmado definitivamente deberá enfrentar un proceso de audiencias y ratificación ante el Senado, en caso de que el Ejecutivo proponga formalmente su designación permanente.

