El Tribunal Supremo estableció que el empresario Víctor de Aldama gestionó el alquiler de una vivienda en Marbella para que el exministro José Luis Ábalos y su familia disfrutaran de unas vacaciones sin pagar renta, como contraprestación por las gestiones que este último realizó en el rescate de la aerolínea Air Europa.
La propiedad, ubicada en la urbanización Villa Parra, fue ocupada entre el 14 y el 23 de agosto de 2020. La renta de la vivienda no corrió a cargo del exministro sino que fue abonada por Patricia Uriz, esposa del exasesor Koldo García, uno de los señalados cómplices en esta operación coordinada.
Según la sentencia, Aldama, quien asesoraba a Air Europa y recibía un ingreso mensual de Globalia Corporación SA durante ese periodo, utilizó esas entregas de dinero para sufragar el coste del alquiler. El tribunal vinculó estas acciones con las presiones financieras que atravesaba la aerolínea por la crisis generada por la pandemia de COVID-19, en la que acreedores incrementaron sus exigencias, complicando la situación económica de la empresa.
En esa coyuntura, Aldama solicitó a Ábalos, a través de García, que el Ministerio de Transportes emitiera un comunicado anticipando la aprobación del rescate para calmar a los acreedores. Ábalos asumió la gestión y encargó al secretario de Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda, Pedro Saura, la redacción del comunicado. Este fue difundido por medios nacionales el 7 de agosto de 2020, cumpliendo con el objetivo de tranquilizar a los acreedores de Air Europa.
Los magistrados indicaron que las declaraciones de Aldama, García, Ábalos y Uriz resultaron esenciales para reconstruir la operación, confirmando que la financiación de las vacaciones fue una forma de pago indirecto ligada a la mediación política para asegurar el rescate de la compañía aérea.

