La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) dio un paso decisivo en la investigación por la desaparición de Marco Antonio “N”, reportado como desaparecido desde mayo de 2019 en Bahía de Kino. Gracias a un trabajo conjunto de inteligencia, peritajes y labores ministeriales, la Fiscalía identificó a los probables responsables y localizó restos óseos vinculados genéticamente con la víctima.

En marzo de 2026, un cateo permitió hallar dichos restos, lo que fortaleció la hipótesis sobre la participación de al menos dos células criminales relacionadas con el caso. Días después, la FGJES obtuvo órdenes de aprehensión contra ocho presuntos implicados. Se logró la captura de cinco de ellos, mientras que uno permanecía fallecido. Los detenidos enfrentan cargos por desaparición forzada y asociación delictuosa.

Marco Antonio “N” era hijo de Cecilia Patricia Flores, conocida por su labor en el colectivo Madres Buscadoras de Sonora, que lucha por localizar a personas desaparecidas en la entidad. La Fiscalía reafirmó su compromiso de continuar con las investigaciones para lograr la justicia completa en el caso y brindar respuestas a las familias afectadas.