La Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) certificó a familias productoras de la Cuera Tamaulipeca con el reconocimiento de Indicación Geográfica Protegida, un paso decisivo para proteger esta prenda artesanal emblemática y fortalecer la economía de la región. Este logro, destacado como exclusivo a nivel nacional, fue posible gracias a un trabajo conjunto entre la academia, el gobierno estatal y las comunidades locales.

El proceso de certificación, gestionado por el Centro de Innovación y Transferencia del Conocimiento (CINOTAM), respalda la autenticidad y calidad de la Cuera Tamaulipeca, asegurando protección jurídica frente a imitaciones y aumentando su competitividad en mercados. El rector de la UAT, Dámaso Anaya Alvarado, resaltó que esta certificación refleja la madurez institucional de la universidad y el compromiso de continuar impulsando proyectos estratégicos que favorezcan la producción local.

Representantes del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) y autoridades estatales participaron en el acto de entrega. Roxana Aguirre Elizondo, coordinadora de Indicaciones Geográficas y Denominaciones de Origen del IMPI, destacó que la certificación protege el patrimonio cultural y las tradiciones artesanales, mientras que la subsecretaria para la Pequeña y Mediana Empresa, Mariana Álvarez Quero, reconoció el apoyo de la universidad y del gobierno para acelerar este proceso impulsado por la administración estatal.

En total, siete familias productoras recibieron las certificaciones, estableciendo un padrón regulado que garantiza la calidad y autenticidad de la Cuera Tamaulipeca, beneficiando directamente a la economía del municipio de Tula y contribuyendo a fortalecer la cadena de valor de la prenda. Además, las autoridades destacaron la intención de abrir canales internacionales para su comercialización, ampliando así el alcance de este producto regional.

Este reconocimiento no solo protege una tradición artesanal, sino que también representa un motor para el desarrollo económico local, al brindar a los productores una garantía oficial que respalda sus productos en mercados cada vez más exigentes.