La puesta en marcha de la Línea 5 del sistema de transporte eléctrico urbano en Guadalajara apunta a disminuir la contaminación ambiental gracias al uso exclusivo de unidades eléctricas. Sin embargo, a pesar de las estimaciones ofrecidas por SITEUR sobre la reducción de emisiones contaminantes, no existe confirmación oficial sobre la suspensión o ajuste de rutas de autobuses que circulan por la misma zona que cubre esta nueva línea.

El director de SITEUR explicó que la reducción anual estimada de siete mil toneladas de dióxido de carbono se fundamenta en la optimización de rutas que reduciría los kilómetros recorridos por vehículos diésel, no en la eliminación de rutas. Este rendimiento se basa también en la mayor eficiencia energética y velocidad que ofrecerá el transporte eléctrico. No obstante, la Secretaría de Transporte confirmó que por el momento no se retirarán ni modificarán las rutas existentes hacia Chapala, dejando la posibilidad de ajustes para un futuro aún no definido.

La Línea 5 destaca por operar con vehículos eléctricos fabricados por Volvo, que tienen una autonomía máxima de 350 kilómetros por carga. Las unidades cuentan con sistemas de carga rápida, que varían entre dos horas y media hasta tres horas quince minutos, dependiendo del nivel de batería con que arriban a la estación. Se asegura que las baterías no bajarán del 20% durante la operación. Aunque se han talado más de mil árboles para la construcción, no se mencionaron detalles sobre compensación ambiental ni el seguimiento a la reforestación, ya que esa responsabilidad recae en la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública.