La gobernadora Maru Campos confirmó el cierre del proceso legal que el exmandatario Javier Corral mantenía en su contra, relacionado con una acusación por presunta privación ilegal de la libertad. En un giro que sorprendió a la opinión pública, Corral decidió desistir del procedimiento, lo que Campos interpretó como el fin de una prolongada persecución política en su contra.
Durante una entrevista, la mandataria expresó inconformidad y cuestionó los motivos del exgobernador para abandonar la causa: destacó la contradicción entre la imagen de integridad que Corral había proyectado durante años y su desistimiento. Con un tono irónico, Campos señaló que parecía que a Corral "se le está acabando el 20", una expresión que alude a que ha perdido fuerza o respaldo para continuar con la disputa legal.
La gobernadora recordó que la Fiscalía General del Estado ya había determinado no ejercer acción penal en su contra, lo que consideró un respaldo institucional frente a la acusación. Asimismo, enfatizó que este episodio judicial tuvo un trasfondo político y se extendió a lo largo de varias administraciones, generando un desgaste innecesario tanto para ella como para la administración estatal.
Maru Campos aprovechó para llamar a redirigir los esfuerzos gubernamentales hacia temas prioritarios que afectan directamente a la población de Chihuahua. Entre ellos, mencionó la lucha contra el crimen organizado y el fortalecimiento de la seguridad pública como los retos más urgentes que deben priorizar las autoridades Estatales.
Con estas declaraciones, la gobernadora dio por concluido el capítulo judicial que la enfrentó con Javier Corral y dejó claro que el enfoque debe estar en atender las problemáticas que impactan a la ciudadanía.

