Dos buques de la Armada de México llegaron al puerto venezolano de La Guaira con un cargamento de 388 toneladas de ayuda destinada a los afectados por los sismos ocurridos el mes pasado. Esta entrega incluye alimentos, medicinas, artículos de higiene personal y plantas potabilizadoras de agua para apoyar la recuperación en la zona.
Los buques ARM ‘Isla Holbox’ y ARM ‘Huasteco’ completaron un viaje de aproximadamente ocho días desde Veracruz, recorriendo más de 3 mil 600 kilómetros a través del mar Caribe. Junto con el transporte de insumos básicos, un equipo de 100 integrantes de las Brigadas de Respuesta a Emergencias de la Armada de México participó en las labores de desembarque, instalación y operación de las plantas potabilizadoras, así como en la organización y distribución de la ayuda en coordinación con las autoridades venezolanas.
Las plantas potabilizadoras enviadas tienen la capacidad de producir mil litros de agua potable por hora cada una, un recurso fundamental para la población afectada. Además, el cargamento incluye agua embotellada y medicamentos que contribuyen a garantizar servicios básicos en las comunidades en proceso de recuperación.
Esta operación se suma a los vuelos logísticos previos enviados por México, que contenían plantas de energía de emergencia, torres de iluminación, paneles solares y materiales de la Cruz Roja Mexicana. El Gobierno mexicano ha presentado estas acciones como una expresión concreta de cooperación humanitaria con Venezuela, enfocada en fortalecer la asistencia tras los desastres naturales.
Los sismos, de magnitudes 7.2 y 7.5, provocaron miles de muertes y heridos, dejando a La Guaira como una de las zonas más golpeadas. Aunque la fase inmediata de atención a la emergencia ya concluyó, según el Plan Marina venezolano, la recuperación de servicios esenciales continúa siendo prioridad para mejorar el bienestar de los damnificados.
Las autoridades mexicanas destacan que esta misión reafirma su compromiso con la solidaridad internacional y el apoyo a la construcción de una región más resiliente frente a desastres naturales, mostrando la capacidad logística de la Armada para brindar asistencia humanitaria en escenarios complejos.

