Morena ha consolidado un avance significativo en Querétaro rumbo a las elecciones estatales, con Luis Humberto Fernández como una de sus figuras emergentes más relevantes. Fundador del partido en la región y cercano a figuras nacionales como López Obrador y Claudia Sheinbaum, Fernández subió en las preferencias electorales según la más reciente encuesta de Demoscopia Digital, colocándose en segundo lugar detrás de Santiago Nieto.

Este crecimiento refleja un cambio en la dinámica política local, donde el PAN ha dominado históricamente. Aunque el partido sigue liderando, la distancia con Morena se ha reducido, lo que genera condiciones de mayor competencia. El avance del movimiento nacionalista también se ve respaldado por la conquista de tres de las seis diputaciones federales y la mayoría en el Congreso local, logrados en la más reciente contienda electoral.

La historia política de Querétaro ha estado marcada por divisiones internas en los principales partidos, especialmente en el PRI y el PAN, cuyas fracturas y traiciones han influido en los resultados electorales durante décadas. Fernández rememora esos tiempos difíciles, cuando la presencia de Morena en la región apenas lograba convocar a unas pocas decenas de personas. Hoy, la fuerza del partido es palpable, aunque el futuro dependerá en gran medida de la unidad interna y la capacidad para convencer al electorado.

En el contexto actual, el panorama electoral incluye no solo a Morena y al PAN, sino también a otros aspirantes destacados que han participado en debates y podcasts locales. Entre ellos están figuras como Felifer Macías, el alcalde panista mejor calificado a nivel nacional, además de otros candidatos del PAN, así como la rectora de la Universidad Autónoma de Querétaro y funcionarios públicos relevantes, lo que muestra la diversidad y pluralidad del proceso político en curso.

El desempeño de cada candidato y la cohesión de sus partidos serán determinantes en la contienda que se avecina, en la que la alternancia podría consolidar nuevos liderazgos en un Estado que ha sido tradicionalmente un bastión del PAN desde el siglo XX.