Las dos principales organizaciones campesinas e indígenas de Bolivia, la Federación de Trabajadores Campesinos Túpac Katari y la Federación Departamental Única de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de La Paz Bartolina Sisa, decidieron dar un cuarto intermedio en sus protestas. Esta pausa en las medidas de fuerza busca salvaguardar la seguridad de sus miembros en un contexto de fuerte tensión política, luego del anuncio del estado de excepción decretado por el presidente Rodrigo Paz.

Esta determinación surge en un momento marcado por la conflictividad social y la reacción del gobierno ante las movilizaciones. Ambas federaciones llamaron a un ampliado extraordinario para el lunes, en el que participarán delegados de las 20 provincias que representan, con el fin de analizar en detalle las acciones gubernamentales y la coyuntura actual del país.

Al mismo tiempo, expresaron su rechazo a los acuerdos firmados entre la Central Obrera Boliviana (COB), la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) y el gobierno, al acusar que esas decisiones se tomaron sin consulta ni consentimiento de las bases provinciales. Según señalaron, la dirigencia de la COB, liderada actualmente por Mario Argollo, actuó sin representatividad plena, lo que ha generado un sentimiento de traición y descontento entre sus militantes.