El Partido Acción Nacional respaldó la propuesta para posponer la elección de jueces, magistrados y ministros que originalmente estaba prevista para 2027, pero advirtió que esta decisión no debe soslayar el presunto control político que Morena ejerce sobre el sistema judicial. Según la oposición, el retraso podría facilitar la imposición de jueces sin la participación activa de la ciudadanía.
El gobierno federal, a través de una iniciativa presentada por la jefa de gobierno local, plantea llevar la elección hasta 2028. Esta propuesta forma parte de un debate político y constitucional sobre la reforma judicial y los tiempos para su implementación, pues busca modificar las fechas para las designaciones que afectan a órganos clave del Poder Judicial.
En paralelo, Morena impulsa cambios en la estructura de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), proponiendo la reinstauración de dos secciones que eliminó hace casi un año para evitar la saturación de trabajo del pleno. Esta reforma forma parte de un esfuerzo por optimizar el funcionamiento del máximo tribunal, aunque ha sido recibida con reservas por parte de la oposición.
Además, el diálogo político incluye señalamientos cruzados. El PRI acusó a Morena de generar confusión en torno a la elección judicial, mientras el PAN criticó que buscan fijar jueces con participación ciudadana limitada, lo que debilita la legitimidad del proceso y pone en riesgo la independencia judicial.
Estos movimientos ocurren en un contexto de cuestionamientos sobre la transparencia en la designación de autoridades electorales y judiciales, así como investigaciones abiertas por presuntos delitos relacionados con militares y seguridad nacional. La coyuntura política revela tensiones en torno a la reforma judicial y la autonomía de los órganos encargados de impartir justicia.

