El nuevo Gobierno de Extremadura, liderado por María Guardiola, prepara el presupuesto regional de 2026 como el primer instrumento para materializar las medidas pactadas entre PP y Vox. Tras meses de bloqueo político, ambos partidos anunciaron que las cuentas estarán listas en breve y se tramitarán con urgencia en la Asamblea, aunque su vigencia efectiva será limitada por el calendario administrativo.
La Junta tendrá poco tiempo real para ejecutar el presupuesto, ya que, si se mantiene el calendario habitual, en octubre comenzará la preparación de las cuentas para 2027. Esto implica que el período presupuestario 2026 abarcará solo algunos meses, lo que condicionará la implementación de las políticas acordadas.
La portavoz del Ejecutivo autonómico, Elena Manzano, resaltó que el presupuesto es la prioridad para el arranque de esta nueva etapa de gobierno y lo calificó como el «motor» necesario para llevar adelante las propuestas políticas. Indicó que la demora en la aprobación presupuestaria fue una de las razones que motivaron la convocatoria anticipada de elecciones por parte de Guardiola, y adelantó que en breve se presentará el proyecto.
Además del presupuesto, el primer Consejo de Gobierno ordinario tras la investidura se centró en asuntos administrativos y de gestión, como la aprobación de expedientes, nuevos nombramientos, la prórroga del convenio para vuelos desde Badajoz a Madrid y Barcelona, así como la declaración de interés autonómico para dos proyectos empresariales y la contratación de servicios para familias con menores en acogimiento o adopción. Sin embargo, no se adoptaron aún medidas políticas de impacto directo relacionadas con el acuerdo PP-Vox.
El desarrollo y contenido político que implica el pacto se verá reflejado principalmente en el presupuesto, donde deberán cuantificarse las primeras iniciativas conjuntas. Manzano reconoció que los nuevos nombramientos en la estructura de la Junta han ralentizado el proceso, aunque aseguró que trabajan intensamente para cumplir los plazos previstos.
El impulso rápido y coordinado de las cuentas públicas busca poner fin al bloqueo que mantuvo paralizada la legislatura, marcando así un punto de arranque para la gobernabilidad y estabilización política en Extremadura tras un periodo de incertidumbre.

