Coahuila celebrará la única elección estatal de México en este año, y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) busca mantener el dominio total que ha ejercido históricamente en la entidad. En los próximos comicios, el PRI intentará conservar las 25 diputaciones locales, tras haber conseguido el “carro completo” en las últimas dos elecciones legislativas, dominando todos los distritos en disputa.
Este escenario se desarrolla en un contexto donde el abstencionismo suele superar el 60 por ciento, factor que beneficia a la estructura electoral del PRI, debido a la fuerte disciplina de su base de votantes. Aunque en la pasada elección federal el bloque de Morena y sus aliados obtuvo una mayoría con más del 53 por ciento del voto, el PRI mantuvo suficiente respaldo regional gracias a indicadores positivos en el estado, como la seguridad, la inversión y la generación de empleo, aspectos que fortalecen la imagen del gobernador Manolo Jiménez, cuya aprobación supera el 60 por ciento.
Coahuila es la única entidad en el país donde nunca ha habido un cambio en la gubernatura, siempre bajo control priista. En la elección previa, el mandatario estatal compitió en alianza con PAN y PRD, pero ahora el PRI decidió separarse de esos partidos nacionales y formó una coalición con agrupaciones estatales como Unidad Democrática de Coahuila (UDC), donde la mayoría de candidatos son priistas.
Para aumentar la fuerza de su campaña, el PRI desplegó apoyos de 37 diputados federales y 13 senadores, correspondiendo el número de legisladores desplegados al de municipios en el estado. El dirigente estatal del PRI, Carlos Robles, manifestó la intención de lograr una victoria total y reafirmó el lema del gobernador: “puro pa’ delante”, diferenciándose de Morena y también del PAN, que ahora compite solo.
Por su parte, el PAN, que hace tres años obtuvo menos del 7 por ciento de los votos locales, renuncia a la alianza con el PRI e intentará impulsar sus candidaturas sin apoyo externo. La dirigencia nacional panista respaldó a sus candidatos ciudadanos en la jornada inicial de campañas, anticipando que enfrentan una elección complicada en Coahuila y destacando la necesidad de trabajo constante y cercanía con los electores.

