El Ayuntamiento de Valladolid enfrenta un procedimiento administrativo para el cobro forzoso de una multa cercana a los 800 mil pesos, tras incumplir los plazos para el pago impuesto por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA). La sanción responde a la construcción del recinto ferial municipal sobre más de 21 hectáreas de selva mediana subcaducifolia sin contar con el permiso federal obligatorio para el cambio de uso de suelo.

Según el expediente oficial y la resolución administrativa emitida por PROFEPA, inspecciones identificarion trabajos de remoción de vegetación, nivelación y relleno del terreno, compactación, construcción de caminos y edificación de estructuras propias del recinto ferial, todo ello realizado sin la autorización previa de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Esta falta conllevó un impacto directo en la flora local, incluyendo la eliminación de árboles y especies características de la selva yucateca.

La obra fue impulsada y promovida como un proyecto insignia durante la administración de Alfredo Fernández Arceo, entonces alcalde de Valladolid, quien incluso compareció ante PROFEPA en representación del Ayuntamiento. A pesar de las denuncias y las observaciones de las autoridades ambientales, la construcción continuó y hasta hoy el Ayuntamiento no ha cubierto la sanción económica impuesta en tiempo y forma.

Esta situación genera cuestionamientos sobre la contradicción entre el discurso oficial que promovía el desarrollo sustentable y la realidad de las acciones que dañaron un importante espacio natural. El caso ilustra las implicaciones legales y ambientales derivadas de obras públicas bajo irregularidades en permisos, y pone en evidencia la responsabilidad municipal en la protección del entorno.