El conflicto político entre los partidos se intensificó luego de que Romero expresó su respaldo a la gobernadora Maru Campos, a quien describió como una figura clave en la lucha contra el crimen organizado. La defensa surge en un contexto de críticas dirigidas por Morena hacia la administración estatal de Campos, generando un choque abierto entre ambas fuerzas políticas.
Romero cuestionó las estrategias y señalamientos de Morena, sugiriendo que persisten intentos por desacreditar a Maru Campos sin considerar los logros obtenidos contra grupos delictivos en la región. Esta disputa ocurre mientras avanzan investigaciones y operativos de seguridad en varios estados afectados por la violencia, con especial atención en la coordinación entre diversas fuerzas federales y estatales.
En paralelo, la Cámara de Diputados enfrenta otros temas relevantes: la presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE) solicitó una reunión para entregar un documento técnico sobre elecciones, lo que podría influir en decisiones futuras sobre procesos electorales y su regulación. Además, la Secretaría de Gobernación detalló operaciones conjuntas para controlar zonas con bloqueos de seguridad, como Chilapa en Guerrero, reflejando la complejidad de la seguridad pública en distintos puntos del país.
El choque entre Morena y opositores trasciende el plano electoral y cuestiona el uso político de programas sociales, como becas, mientras la Suprema Corte de Justicia de la Nación anuló disposiciones legales que afectaban el derecho a la salud en Morelos, obligando a modificaciones legislativas que podrían tener impacto en la gestión pública local y estatal.
Así, la defensa de Romero a Maru Campos simboliza no solo un apoyo a su gestión, sino un contrapunto al discurso de Morena, que mantiene críticas sobre su papel en la política y seguridad, en un escenario nacional marcado por tensiones entre poderes y la búsqueda de consolidar mecanismos de gobernabilidad y justicia.

