La reciente carta pública del expresidente Andrés Manuel López Obrador, en la que denunció un presunto intento desde Estados Unidos para debilitar a Morena y respaldó a Claudia Sheinbaum, reactivó el debate político en México y las redes sociales. López Obrador cuestionó la postura del gobierno de Donald Trump y recordó acuerdos y casos que marcaron su relación con el exmandatario estadounidense.
En respuesta a esta misiva, el empresario Ricardo Salinas Pliego acusó a López Obrador de temer las investigaciones que el Departamento de Justicia estadounidense supuestamente impulsa contra figuras cercanas a Morena. Su comentario, difundido en una red social, añadió una nueva dimensión al intercambio, que se volvió tendencia rápidamente y evidenció la polarización sobre el legado político del expresidente y la administración actual.
En su carta, López Obrador sostuvo que ciertos funcionarios estadounidenses buscan favorecer a la oposición mexicana mediante acusaciones contra gobernadores y exfuncionarios ligados a su movimiento político. Además, destacó momentos de cooperación bilateral como la autorización para la revisión en México del caso del general Salvador Cienfuegos, enfatizando que, pese a tensiones, hubo diálogo y acuerdos sustanciales.
El mensaje concluyó con una invitación a un cambio de liderazgo en Estados Unidos: «Por el bien de todos, que regrese el otro Trump». Esta frase fue interpretada por sus seguidores como un llamado a restablecer una relación más favorable con el vecino del norte, mientras que sus opositores la vieron como un intento de fortalecer políticamente al partido en el poder.
La reacción en plataformas digitales mostró un claro contraste entre quienes defienden la soberanía nacional y el trabajo de Sheinbaum y López Obrador, y quienes aprovechan la polémica para cuestionar la gestión pasada y la calidad democrática. El intercambio refleja un contexto más amplio de tensiones bilaterales, especialmente en temas de seguridad y narcotráfico que afectan a ambos países.

