En un acto multitudinario en el Monumento a la Revolución, Claudia Sheinbaum rindió cuentas sobre los primeros 20 meses de su gobierno, destacando avances en austeridad, combate a la corrupción y transparencia. La mandataria aseguró que su administración marca un cambio claro respecto a los gobiernos neoliberales que la precedieron, a los que responsabilizó de privilegiar intereses particulares por encima del bienestar colectivo.
Sheinbaum recordó episodios emblemáticos de represión y confrontación social ocurridos en sexenios anteriores, como las protestas en San Salvador Atenco y Oaxaca, y el proceso de desafuero contra Andrés Manuel López Obrador. Además, calificó como «narcogobierno» la gestión de Felipe Calderón, señalando que su política de seguridad derivó en un incremento de la violencia y la existencia de vínculos comprobados entre funcionarios y el crimen organizado.
La presidenta enfatizó que durante más de tres décadas de gobiernos neoliberales la riqueza se concentró en pocos sectores y las decisiones económicas estuvieron sujetas a influencias externas. Como parte de su argumento, mencionó documentos que revelan acuerdos políticos en el gobierno de Ernesto Zedillo, incluyendo declaraciones del excandidato presidencial Francisco Labastida.
Enfatizó la continuidad del proyecto transformador inaugurado por López Obrador y destacó el significado histórico de ser la primera mujer presidenta, señalando que esto representa una conquista del pueblo mexicano y una consolidación del movimiento de transformación nacional. Además, afirmó que su gobierno no otorga privilegios a funcionarios y que obliga a todos los servidores públicos a actuar con honestidad y transparencia.
Durante su presentación, que fue seguida en vivo en diversas plazas del país, la única entidad sin concentración fue Coahuila, debido al proceso electoral vigente. Entre los resultados presentados figuraron la realización de 409 conferencias matutinas y la implementación de medidas estrictas de austeridad en el gasto público. Sheinbaum concluyó advirtiendo que los tiempos de privilegios y prácticas corruptas de gobiernos pasados quedaron atrás y no volverán, pese al deseo de sus opositores.

