Dos editoriales en Alemania denunciaron a Google luego de que su función de inteligencia artificial, AI Overviews, generara resúmenes con información falsa y difamatoria sobre sus negocios. Estas síntesis vinculaban a las empresas con prácticas comerciales fraudulentas sin ningún sustento real, afectando directamente su reputación en internet.

El Tribunal Regional de Múnich falló preliminarmente que Google es responsable directo de esos contenidos generados por IA, diferenciándolos de simples resultados de búsqueda. Esta decisión rompe con precedentes en Alemania, donde anteriormente se consideraba que los operadores de motores de búsqueda solo eran responsables indirectos, pues solo facilitaban el acceso a información creada por terceros.

En este caso, los resúmenes generados por AI Overviews se consideran “declaraciones independientes, nuevas y sustanciales” que provienen directamente del algoritmo y no de fuentes externas con autoría atribuible. Por ello, Google debe responder legalmente por las afirmaciones falsas que aparecen en estas síntesis, incluso si las fuentes enlazadas no respaldan la información errónea.

Google intentó justificar que los usuarios pueden verificar las fuentes vinculadas para comprobar la veracidad del contenido, pero el tribunal rechazó este argumento por considerar que la responsabilidad recae en el generador del resumen, no en el usuario final.

Las declaraciones incorrectas generadas por la IA no son un fenómeno nuevo. Desde su lanzamiento en 2024, AI Overviews ha difundido datos erróneos que se hicieron virales por lo absurdos que resultaban, como la sugerencia de comer piedras o aplicar pegamento a la pizza. Esto ocurre porque la IA se alimenta de datos disponibles en internet, donde la desinformación es común, y a menudo pierde contexto o interpreta mal ciertas referencias.

Según un análisis reciente publicado en 2026 por The New York Times y la startup Oumi, AI Overviews acierta en torno al 91% de sus respuestas. Aunque la cifra es alta, implica que se generan miles de errores diariamente, multiplicando la circulación de contenido falso con potencial impacto social y legal.